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Blockchain + stablecoins = impacto social

Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Celina Nieman*, Co-CEO de Defiant Wallet

Las finanzas descentralizadas (DeFi) están a punto de poner de cabeza al sistema financiero global.

Amantes y detractores vaticinan efectos extremos, mientras la gente común se pregunta simplemente si debería o no comprar algo de cripto, ya sea para diversificar sus inversiones o para no quedarse afuera si vuelven a subir.

Pero la joya de este desarrollo tecnológico no está asociada a la especulación sino a la potencia de su aplicación a la economía real:

Las finanzas descentralizadas y las criptomonedas estables tienen el poder de  disminuir rotundamente la inequidad financiera en el mundo.

Para entenderlo, pongámoslo así: hoy cualquier persona con un celular y conexión a internet, ya puede crear su billetera cripto y self-custodial (ser única dueña de sus llaves) en pocos minutos. Sin necesidad de llenar un formulario, presentar factura de servicios a su nombre o presentar un DNI.

Pasa así a formar parte de un libro contable global, descentralizado y validado por una cantidad inmensa de nodos de procesamiento, donde quedan registradas de forma transparente, todas las transacciones que se hacen y todas las billeteras que hay.

A partir de aquí, la segunda innovación: en su billetera podrá tener acceso no sólo a las conocidas criptomonedas volátiles, como bitcoin, sino también, gracias a distintos protocolos, a criptomonedas estables o “stablecoins”. La estabilidad en el precio se logra gracias a protocolos de colateralización con otros activos, y se mueven uno a uno a la par del dólar. Ejemplo de criptomonedas estables descentralizadas son el Dollar on Chain (DOC) o el DAI.

Desde cualquier billetera podrá enviarlas y recibirlas al instante, a muy bajo costo.

Las personas más pobres del mundo no sólo no están bancarizadas y tienen monedas que se devalúan, sino que además pagan costos altísimos (entre 5% y 15%) para enviar y recibir dinero entre países. Este problema es tan grande que la ONU lo atendió en el punto 10.c de sus Objetivos para el Desarrollo Sostenible: Disminuir el costo del envío de remesas a menos del 3%. Nuevamente, esto es posible hoy, utilizando esta tecnología.

Junto a colegas de distintos ámbitos, llevo varios años trabajando en identificar, diseñar e implementar las mejores soluciones para paliar la inequidad económica y financiera en el mundo. La combinación del acceso a productos del sistema financiero descentralizado sobre blockchain y a criptomonedas estables pueden resolver estos problemas a escala, de forma práctica y no burocrática.

DeFi ya está ocurriendo y es irrefrenable, porque es descentralizado, a diferencia de los bancos, las financieras e incluso algunos proyectos cripto que mediatizan el vínculo de blockchain con sus clientes.

¿Interrogantes? Cientos. Sobre todo en relación a cuestiones legales e impositivas. Los reguladores tienen mucho trabajo por hacer y un gran desafío: la tecnología ya existe, es antifrágil, es universal y está creciendo a la misma velocidad con que lo hizo internet.

¿Qué más podemos esperar de esta tecnología, al servicio de la humanidad? Sobre blockchain se están explorando y desarrollando también la justicia descentralizada, las organizaciones autónomas descentralizadas (DAOs), el ingreso básico universal y el acceso a créditos sin discriminación de orígen, en base a la trazabilidad de cumplimiento, entre otros. 

¿Blockchain es la única solución posible? Seguro que no. Es solo una herramienta. Como en la analogía de la ciencia y el martillo, el desafío es ponerlas a trabajar al servicio de la vida y del bien común.

De nuestro lado, en Defiant Wallet trabajamos a toda velocidad para llevar esta solución al bolsillo de todas las personas, desarmando la última barrera para la adopción de todo lo que funciona para alcanzar el impacto social: la simplicidad.


Celina Nieman – Co-CEO

MBA y Lic. en  Psicología. Trabajó en gobiernos y ONGs a nivel internacional. Durante los últimos 4 años se desempeñó como Jefa de Gabinete de la Secretaría de Economía Social de la Nación y hoy busca el impacto social a través de las finanzas y la tecnología.