Categories
blog

Stablecoins: Conceptos y Aplicaciones — Argentina, el prototipo ideal

Tiempo de lectura: 4 minutos

Por Sergio Iván Bravo, Co-Fundador de Defiant

Los últimos años han sido bastante difíciles para varias economías emergentes como la Argentina. Más allá de los efectos de la pandemia, un evento con todas las características de cisne negro, la declive Argentina viene del 2018, un año que dio inicio a un periodo de constante depreciación del peso, inflación descontrolada y fuerte caída de la industria.

Las consecuencias del desequilibrio macroeconómico afectan no solamente las expectativas de crecimiento y estabilidad, sino también el mercado cambiario. Para contrarrestar la enorme devaluación sufrida desde 2018 al día de hoy, se aplicaron varias restricciones e impuestos a la compra de dólares y otras monedas extranjeras. Actualmente, la compra de dólares está restringida a 200 dólares mensuales por persona y gravada con dos impuestos acumulativos del 30% y 35%.

El resultado es el mismo de siempre: un mercado paralelo de dólares ilegal y una brecha de más del 80% entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio real.

Por otra parte, el mercado de las criptomonedas sigue creciendo año tras año, dando lugar a nuevos casos de uso y soluciones innovadoras a los problemas existentes. Una solución que en los últimos años se ha afianzado notablemente dentro de la industria es el concepto de stablecoins, criptomonedas estables.

¿Qué es una stablecoin?

Tal como lo dice su nombre en inglés, una stablecoin es una criptomoneda de precio estable/fijo, es decir, que su valor es invariante en el tiempo. Su valor está ligado a un activo estable como el dólar, el euro o el oro. Al igual que cualquier otra criptomoneda, está construida sobre una cadena de bloques y, por lo tanto, se beneficia de su seguridad, transparencia y accesibilidad.

Pero, ¿por qué son importantes? Las stablecoins vuelven a materializar la idea primigenia de moneda digital. El objetivo principal detrás de la creación de bitcoin era el de reemplazar el dinero convencional, dando lugar a dinero digital descentralizado. Sin embargo, su tratamiento como activo financiero y la especulación y volatilidad características de los mercados lo alejaron de su esencia. En este contexto, una moneda digital, descentralizada y estable podría convertirse en un medio global de intercambio. Mantienen las ventajas de bitcoin y otras criptos, pero reducen el riesgo de volatilidad.

Una moneda digital, descentralizada y estable podría convertirse en un medio global de intercambio

Tipos de stablecoins

En principio, podríamos diferenciar las stablecoins entre centralizadas y descentralizadas. Pero, en la actualidad, existen tres tipos predominantes:

  • Colateralizadas con FIAT:

Este tipo de stablecoin es el más común y utilizado. Su valor está ligado directamente con el dólar estadounidense (aunque podría utilizarse cualquier otra divisa estable, como el euro). Es meramente la representación de un dólar en su equivalente digital, es decir, de paridad 1:1. Consecuentemente, es inmune a la volatilidad del mercado de las criptomonedas. Al estar arraigado directamente con el dólar, divisa emitida por un ente único, podemos afirmar que es de carácter centralizado.

El caso más conocido de este tipo es el Tether (USDT), que está respaldado por el dólar estadounidense.

  • Colateralizadas con criptomonedas:

Tal como lo indica su nombre, son stablecoins cuyo valor está respaldado por criptomoneda. Esto permite que sea una moneda completamente descentralizada y 100% transparente, ya que toda transacción es registrada en una blockchain pública. Pero podríamos preguntarnos, ¿cómo es posible mantener un valor estable respaldándose en un activo altamente inestable? Para resolver este problema, se establece una paridad de 2:1 entre la stablecoin y la criptomoneda seleccionada. Es decir, la stablecoin está colateralizada en un 200%. Este porcentaje permite logra absorber la volatilidad del mercado de criptoactivos y, así, mantener la estabilidad. Además, existen mecanismos de liquidación que garantizan la seguridad del proyecto ante posibles caídas en el precio de la criptomoneda que se usa como respaldo.

El caso más conocido de este tipo es el DAI de MakerDAO. Otra criptomoneda que está ganando adopción es DoC (Dollar on Chain), del protocolo Money on Chain.

  • No colateralizadas o algorítmicas:

La tercera categoría de stablecoins son las que no cuentan con una garantía respaldada por activos en general. En cambio funcionan a través de algoritmos y contratos inteligentes que emulan ser un banco de reserva digital. Se basa en el enfoque conocido como Seignorage Shares.

¿De qué forma mantenemos el valor de una stablecoin algorítmica? Simple, el contrato inteligente tendrá un sólo mandato: emitir una divisa que se intercambiará a $1 dólar. De ésta forma, jugamos con el clásico modelo de oferta/demanda. Por ejemplo, supongamos que nuestra moneda se está intercambiando a $2 dólares por unidad. Esto quiere decir que el precio es demasiado alto. Para contrarrestar esto, el contrato inteligente emitirá nuevas monedas y las “subastará” en el mercado abierto, incrementando de esa manera el suministro y estabilizando la moneda a $1 dólar por unidad nuevamente.

La pionera en stablecoins algorítmicas fue Basecoin, proyecto basado exclusivamente en Seignorage Shares, pero que está en stand-by momentáneamente. Actualmente UST, de la blockchain de Terra, está obteniendo muy buenos resultados en cuanto a estabilidad y resiliencia del sistema.

Caso de Aplicación: Argentina

Como mencionamos al principio del artículo, las constantes limitaciones a la compra de divisas extranjeras limitan las posibilidades de ahorro de los argentinos. En un país con una inflación mayor al 50% anual, no poder acceder a activos que resguarden su valor en el tiempo es absolutamente detrimental para el ahorro.

Aquellos que quieran escaparle a la devaluación que sufre el peso argentino día a día sin tener que asumir el riesgo de volatilidad de criptomonedas como bitcoin o Ether, pueden apoyarse en stablecoins como DAI, DOC o UST.

En este contexto, las stablecoins se presentan como una opción más que interesante no solo para adeptos al mercado y sus vaivenes, sino también para el inversor convencional. No sólo contamos con su calidad de completo anonimato y conservación de valor a través del tiempo, si no que maximizamos nuestro poder de ahorro. Y, por sobre todas las cosas, tenemos control total de nuestras finanzas, sin terceros de confianza. Contamos con todas las herramientas necesarias para lograrlo.

En el mundo de las criptomonedas, la educación es fundamental, por lo que invitamos al lector a instruirse y seguir aprendiendo. Por más pequeña que sea la “inversión”, del lado tecnológico suma sustancialmente. Ante estas regulaciones de estado cada vez más restrictivas, el surgimiento de nuevas tecnologías es vital para buscar soluciones que nos devuelvan nuestra soberanía económica. Será cuestión de tiempo, y adopción.


Recursos

[1] Blockchain: The State of Stablecoins (2018). https://www.blockchain.com/ru/static/pdf/StablecoinsReportFinal.pdf

[2] Stablecoins: Designing a price stable cryptocurrency. (2018, Febrero 18). https://hackernoon.com/stablecoins-designing-a-price-stable-cryptocurrency-6bf24e2689e5

[3] Stablecoins: Casos de Uso (2018, Diciembre 7) https://medium.com/makerdao/stablecoins-casos-de-uso-f4d59f21980c


¿Te gustó el artículo? Te invitamos a dejarnos tu en nuestro grupo de Telegram